miércoles, 7 de octubre de 2009

Cómo llegar siempre tarde al gimnasio

1. Lo más importante es: nunca, jamás de los jamases, prepares la bolsa la víspera. Aunque te lo pida el cuerpo y el sentido común, ¡no!. Si lo puedes hacer cinco minutos antes de tener que salir de casa, mejor que mejor.

2. Hay que levantarse temprano, para ir al gimnasio a las 11, conviene levantarse sobre las 7:45: para perder tiempo, primero hay que disponer de él.

3. No te depiles. ¿Por qué hacerlo si justo antes de salir te puedes pasar la cuchilla en seco, rebanándote una pierna? -además, así disfrutarás de un sano escozor de espinillas y de sobacos durante toda la clase.

4. Vas en bicicleta. Nunca, nunca, compruebes la presión de las ruedas con antelación. Espera a estar a varios metros de tu casa para retroceder y tener que inflar las ruedas del todo.

5. Si ves que todavía te quedan 5 minutos para la hora límite de salida, aprovéchalos para hacer algo que normalmente te llevaría media hora o más, ¡seguro que puedes!

Si cumples todos estos pequeños consejos, estoy segura de que todos, absolutamente todos los martes llegarás tarde a la clase de Body Combat. Objetivo conseguido.

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