miércoles, 30 de septiembre de 2009

Quiero y no puedo (segunda parte)

Ya llevo siete días sin salir. Recluída en casa. Aislada del mundo. Empachada de televisión. Dibujos y más dibujos animados. Tengo el cerebro atrofiado y las piernas entumecidas. Maldita gripe. Ya ni pienso en el gimnasio, solo pienso en salir de casa. Soy una experta en evoluciones Pokémon, Bakugan, alienígenas de Ben10 o cualquier dibujo animado de la programación. Mi hijo está hecho polvo, pero feliz de estar en casa tirado en el sofá. Y aquí estoy, por lo menos ejercito los dedos dándole a las teclas. No sé cuánto tiempo me queda de cordura (relativa, claro). Adiós, me voy, que el emperador infantil me reclama.

Quiero y no puedo

Todo el verano esperando a que llegara la vuelta al cole para poder volver al gimnasio. Contando los días para volver a poner dura la carne blanda, para darme la paliza y salir de allí muerta, pero contenta. Y a los tres días de empezar al cole, Juan coge un catarro. Bueno, no pasa nada. Mala suerte. Pobrecito. Un par de días y ya está. Vaya, que casualidad, justo el día que voy al gimnasio. Bueno, ya iré la semana que viene. Llega el Lunes, y vuelve a clase (¡bien, este viernes iré a Body Combat!). Pasan tres días, todo va bien. ¡Por fin es viernes!Y se vuelve a poner malo...tiene gripe estacional. Soy una desgraciadaaaaa. ( a lo mejor si hoy juego a la lotería también me toca...) Justo hoy, que es viernes. Para dos días que voy a la semana...toda la semana esperando ese momento de relajación, desconexión, mi momento. Mi hijo no quiere que vaya, el pequeño enfermo oportuno. Para mí que se lo huele. ¡Si es que es más rico!